Después de nuestro segundo intento frustrado por ver cosas típicas del país, nuestro siguiente destino era la playa de Welligama: un destino al que teníamos muchas ganas de llegar. Si queréis sabe el motivo no os podéis perder este capítulo:

 

Si nos has leído en el post anterior, sabrás que veníamos desde Tissamaharama (si no, puedes leer nuestra historieta anterior aquí) y os añado que aquel día llovía muuuuucho mucho. A decir verdad, desde que empezó a llover el día anterior, prácticamente no ha parado. Y éste, junto con la devolución de Pegasus, era el gran motivo que ha hecho que nos vayamos del país antes de lo planeado.

 

Y LLEGAMOS A LA PLAYA DE WELLIGAMA

 

yendo a la Playa de Welligama
Lluvia everywhere

Como de costumbre, habíamos escogido el hotel de camino a la ciudad. Esta vez había sido yo la que había buscado algo económico, ya que sólo íbamos a pasar una noche en la ciudad (vinimos aquí para ver a nuestros coleguis) así que tampoco nos importaba mucho el tipo de sitio que fuese.

Pero cuando llegamos a la puerta vimos que estaba demasiado alejado y tampoco era plan de dar vueltas de noche con Pegasus para hacer cosas, así que decidimos cambiar de hotel a última hora. Yo cada vez me encontraba peor y no me extraña: con tanto ir y venir de lado a lado, aire acondicionado por aquí y ventilador por allá, ahora hace frío, ahora calor, siempre humedad y el aire que me como yendo montada en la parte trasera de Pegasus tenía la cabeza como un bombo.

¿Y si era por una picadura de algún bicho? No te emparanoies, que si no estarías agonizando. Así que me tomé un paracetamol esperando encontrarme mejor.

 

¡QUÉ GANAS DE REENCUENTROS!

 

Así que llegamos al otro hotel a todo correr y fuimos con Artur y Miren, que nos estaban esperando para comer. ¡Qué ilusión cuando llegamos! 👋🏼🎉. Unas caras conocidas alegran mucho, y si son las suyas, con las que has pasado buenos momentos en otras ciudades del país, pues todavía más.

Ya nos lo dijeron saliendo de Arugam Bay cuando nos despedimos creyendo que era la última vez que nos veíamos: Oye que no nos hemos hecho una foto de despedida. Miren: dice Artur que eso es porque todavía nos queda volver a vernos en Welligama. Dicho y hecho. Igual era una triquiñuela de nuestro subconsciente que quería que nos juntásemos de nuevo, porque anda que no es casualidad que de cuatro, ninguno se acordase de la foto del momento…

Total, que ahí nos encontrábamos comiendo un plato de pasta microscópico a precio de oro, con lluvia de fondo pero eso sí, con vistas al mar, y actualizándonos nuestras respectivas aventuras por el país. En principio nuestra idea era pasar el día juntos y al día siguiente pronto, ir yendo hacia Galle e ir terminando nuestra ruta por el país. Pero no sabemos por qué (😝) nos dejamos engatusar y nos quedamos hasta la hora de después de comer del día siguiente.

 

Playa de Welligama
Rabbit coconut

 

PLANES BAJO LA LLUVIA

 

Ellos se fueron a hacer surf después de tomar un zumo potente para activar las defensas 💪🏽 (el mío era más bien de verduras que de frutas). ¿Que está lloviendo? Qué más me da si nos vamos a mojar igual, pensarían. Y nosotras nos fuimos de paseo.

Por el camino conocimos a una chilena (si no recuerdo mal) que acababa de llegar hacía relativamente poco de India y había llegado aquí buscando trabajo a cambio de alojamiento. Nos estuvo contando a qué se había estado dedicando durante ese tiempo en todas las ciudades en las que había estado, y los trabajos no dejaban de sorprendernos: reciclando plásticos para convertirlos en otros materiales, creando una biblioteca en un colegio con donaciones a través de amazon… y a esa ciudad acababa de llegar para hacer unas pruebas para realizar unos dibujos decorativos en las paredes de un hostal. Y a cambio de todas esas actividades, ella obtenía alojamiento o incluso comida.

Nos encanta conocer las diferentes historias de los demás, a qué se dedican, cuánto tiempo llevan viajando y cómo se mantienen durante ese tiempo. Y cuanto más escuchamos y más gente conocemos, más claro nos queda aún: si se quiere viajar, se puede viajar. No hace falta ser rico ni tener mucho dinero, simplemente se necesitan muchas ganas, una mente abierta y un último empujón para animarse a lanzarse a la aventura.

Me quedé muy contenta con la conversación que tuvimos con aquella chica y me apunté la nota mental de recordarle a Jacobo que teníamos que volver a mirar esa web por si encontrábamos algo interesante para nosotros.

 

LA ÚLTIMA CENA

 

Fuimos a cenar (otra vez se puso a llover), ¡ostras, si ha refrescado y todo! Y después nos fuimos a nuestro hotel a tomar unas cervezas de despedida (esta vez sí) que Miren y yo habíamos comprado por la tarde.

Y a que no sabéis a quién me encontré cuando iba para el cuarto, en la puerta de la cocina? CHAN CHAN CHAN… ¡A LA MADRE DE TODAS LAS CUCARACHAS HABIDAS Y POR HABER! Yo estaba casi en shock (medio shock medio risa). Oye chicos, que ahí está la cucaracha más grande que he visto en toda mi vida. ¡Venga ya! Os lo juro.

Y ahí que fuimos los cuatro morbosos a ver si era verdad eso de que la cucaracha era tan asquerosa como yo decía. Y tenía razón. Ninguno de nosotros había visto semejante cucaracha, con esas dimensiones, y unas antenas tan grandes que ni las del espacio. Nadie se atrevía a matar a ese bicho. Pero claro, estaba en la puerta de la cocina, que alguien se la había dejado abierta. Esa puerta que estaba a dos puertas de nuestro cuarto. Y nuestro cuarto tenía una separación entre puerta y suelo que por ahí cabía toda su familia. Y no era plan. Ni de coña.

Y Miren: a ver que la cojo. ¡¿PERO CÓMO QUE LA COGES?!. Sí mira que no hace nada. Cogió una especie de copa ancha (de esas en las que metes cacahuetes y piscolabis) y dice mira la meto aquí con un folio y la saco. ¿Estás de coña no? 😂. Y no, no lo estaba. Ahí que fue a por ella, pero como era tan grande, no cabía. Yo creo que no era consciente de que esa cucaracha en dos pasos se le habría subido a la cabeza… y le hubiese comido el brazo también si quería.

Pero vamos, que como no pudimos (pudo), abortamos la misión. Cerramos la puerta de la cocina (por favor que no salga) y Miren dejó el vaso en su sitio. Y seguimos a lo nuestro.

Estando fuera había otro grupo al lado de ¿alemanes? que se conoce que ya sabían de la existencia de aquella cucaracha. Parece ser que vive ahí. Así que bueno, si en todo este tiempo no había salido, no tenía por qué salir ahora. Y se pusieron a beber (ay qué gracia) con el vaso cazador de cucaracha.

Menos mal que no llegó a rozarla (¿o sí, Miren?). Al menos el resto de la noche no tuvimos ningún susto más. O eso creíamos.

 

DESPEDIDAS

 

Me levanté con la cabeza muy mal. ¿Estoy caliente? Me pongo el termómetro y unas décimas. Joe qué pereza ponerme mala. Lo que me faltaba. Estaba tranquila porque si hubiese sido algo malo tendría fiebre alta, y además llevaba unos días con mocos y tos. Estaba claro, había cogido frío.

Así que desayunamos, recogimos la habitación y nos quedamos donde la noche anterior, descansando hasta que el paracetamol hiciese su efecto. Tampoco me encontraba como una rosa pero algo mejor ya estaba.

Y nos fuimos al hangout, bar al que queríamos haber ido a comer el día anterior pero que no nos dio tiempo por llegar tan tarde. Parecía que hacía más sol y se estaba bastante mejor. Y después de comer, muy rico todo por cierto, llegaron las despedidas. Y por fin nos hicimos la famosa foto:

 

Playa de Welligama
¡A la 3ª va la vencida! 🎉🎉🎉🎉

 

Nos hemos prometido volver a vernos, y nos han dicho que vendrán a visitarnos. ¿Cuándo? Pues no se sabe, pero esperamos que sea más pronto que tarde. Y que les pique el mismo gusanillo que a nosotros, que engancha. Y mucho 😊.

Y con mucha pena cogimos rumbo a Galle, siguiente destino, creyendo que aún nos quedaban unos cuantos días en el país.

¡Queréis seguir sabiendo de nosotros? ¡No os perdáis el próximo capítulo!

Este post os lo dedicamos a vosotros, por hacer nuestra estancia en el país más divertida. Esperamos volver a vernos pronto en esta parte del planeta. ¡Hasta la próxima! 👋🏼👋🏼👋🏼

 

 

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Weligama: Última playa en la ruta ceilandesa.
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2 Comments

  1. Nos encanta el blog y vosotros, evidentemente!!! Ha sido por un momento como volver a estar allí, con vosotros, riéndonos del alemán que bebía del vaso atrapa cucarachas, y ojalá, allí, ahora. Gracias por regalarnos momentos tan geniales y únicos!! Nos veremos pronto, prometido!!!

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