Primer cumpleaños

Hoy es un día muy pero que muy especial. Hoy hace exactamente un año dejamos nuestras vidas en Bilbao y nos montamos en un vuelo sin fecha de regreso para comernos el mundo. Y con ello hoy, ¡Crónicas de una Mochila cumple un año!

¿Quién nos iba a decir a nosotros que llegaríamos hasta aquí? Si somos sinceros, cuando marchamos no teníamos muy bien definido nuestro plan. Cogimos nuestros ahorros y decidimos viajar hasta que pudiésemos, lo único que teníamos decidido eran nuestros dos primeros destinos: Maldivas y Sri Lanka.

Después de ahí no teníamos ni puñetera idea. Sólo teníamos dos cosas claras: que más o menos iríamos recorriendo países como Tailandia, Laos o Camboya y que para el cumple de Jacobo (en marzo) estaríamos en Filipinas (¡ja!); y que trabajaríamos online para mantenernos económicamente (como si eso fuese algo sencillo).

Un año después

Después de un año, podemos afirmar que prácticamente nada de lo que teníamos pensado ha salido como esperábamos. La vida da muchas vueltas y son los pequeños detalles que van surgiendo en tu día a día los que van marcando poco a poco tu destino, sin darte apenas cuenta.

Como muchos sabéis, al de poco de empezar nuestro viaje (como un mes después) quisimos parar en Koh Tao para que Jacobo pudiese formarse como Instructor de Buceo. La verdad es que no teníamos planeado estar mucho tiempo aquí y curiosamente, casi el 100% de nuestro viaje se ha limitado a una isla. ¿Irónico verdad? Salimos a comernos el mundo y nos quedamos encerrados en una isla de 21 km2.

Pero como os acabo de decir, los pequeños detalles marcan la diferencia. Gracias a estar parados aquí tanto tiempo hemos conseguido cosas que jamás imaginaríamos. Jacobo se ha formado en una profesión que le apasiona (¿a quién no le gustaría hacer de su pasión su profesión?) y yo por mi parte he logrado hacer cosas que jamás en la vida me hubiese imaginado que sería capaz.

Haciendo coleguis

Aquí hemos encontrado amigos que han sido como nuestra familia y la relación con ellos ha ido muchísimo más allá de una simple amistad. Gracias a los cursos de buceo de Jacobo también conocimos a nuestra amiga Maru (bendito el momento en que apareció en nuestras vidas), una blogger con muchísimos años de experiencia que me enseñó lo que no está escrito. Me dio un vuelco a toda la estructura mental que yo tenía organizada y me hizo abrir los ojos.

Gracias a ella conseguí convertir mi blog en un blog profesional y no en un diario de vivencias, ya que si yo quería generar ingresos de manera online tenía que cambiar muchas cosas de las que no era consciente. Con ella creé un taller online de escritura de viajes y gracias a toda su experiencia y sus consejos ahora tengo tengo las herramientas para poder generar ingresos de manera online.

No sabéis la de veces que pienso lo diferente hubiese sido todo, si aquella mañana en Bangkok no nos hubiese dado el ramalazo de ir de repente a Koh Tao a pasar una temporada. ¡Qué diferentes hubiesen sido las cosas! Esta isla nos ha dado la oportunidad de desarrollarnos profesionalmente a los dos; y gracias a este año en el que nos queríamos comer el mundo y nos hemos quedado en una isla minúscula, ahora sí que somos capaces de comernos el mundo. Porque ahora sí tenemos las herramientas necesarias para hacer que eso pase.

La vie est belle

¡Wow! ¡Qué bonito todo! Diréis. Pues sí y no. Durante este año han pasado muchas cosas, y evidentemente no todas podían ser buenas. Porque en esta vida amigos, no todo es color de rosa. Personalmente, creo que este ha sido el año más duro de toda mi vida, pero a la vez es el año en el que más he aprendido, en el que más he crecido como persona y en el que más he madurado (manda huevos que diga esto a un mes de cumplir 30 tacos 🤣).

Porque vivir de viaje no significa estar de vacaciones como la inmensa mayoría piensa. Ni siquiera nosotros nos imaginábamos lo duro que podía llegar a ser esto. Vivir de viaje significa conocer lugares increíbles, sí. Pero también significa estar alejado de tu familia, alejado de tus amigos, alejado de tu zona de confort. De tu casa, de tu espacio vital. Vivir alejado de todo eso que nos hacía sentirnos seguros. Y es que cuando tienes un mal día no puedes hacer aquello que solías hacer para sentirte bien, simplemente tienes que aceptarlo y tragártelo… porque no queda otra.

Tienes que pasar muchos momentos en los que te sientes solo, aunque estés rodeado de gente. Desarrollar una tolerancia a la frustración increíble. Aprender a estar solo. Pasar por momentos en los que sientes que el esfuerzo es demasiado duro para la recompensa que tienes. Que todo el esfuerzo que haces día tras día merece muchísimo más de lo que recibe. Y te dan ganas de tirar la toalla y mandar todo a la mierda. ¿Y entonces? ¿Vuelvo a Bilbao? ¡Ni de coña! ¿Entonces qué cojones hago con mi vida? Y empiezas a pensar que entonces, probablemente el problema lo tengas tú. Porque claro, ¿cómo puede ser que nunca estés contento con nada?

A veces es muy complicado mantener ese equilibrio entre lo que quieres y el esfuerzo que supone conseguirlo. Porque cuando parece que las cosas empiezan a ir bien surgen contratiempos que te desajustan todo. Planeas una cosa, marcas un poco tu camino y de repente todo se va a la mierda por cosas que no puedes controlar. Y entonces tienes que cambiar los planes de nuevo. Y así una y otra vez hasta que al destino le apetece ponerte las cosas un poco más fáciles.

Puede que estos baches en Bilbao no hubiesen sido para tanto, pero aquí, alejados de todo, las cosas se magnifican un poco (como en Gran Hermano 😉). A mi, que soy una persona muy desorganizada pero muy organizada a la vez (ironías de la vida) estas cosas a veces me desequilibran, y entonces entro en un bucle hasta el punto anterior: ¿realmente merece la pena tanto esfuerzo? ¿realmente estamos mejor aquí que allí?

Y entonces señores, es cuando entra en juego el papel tan imprescidindible de la otra persona. Esa persona que te acompaña en los buenos y en los malos momentos; esa persona a la que a veces no aguantas por lo insoportable que se pone (creo que Jacobo se sentirá identificado con esto 😬) pero que sabes que siempre está ahí, apoyándote cuando estés mal, cuando estés triste, cuando sientas que ya no puedes más y quieras mandar todo a la mierda. Muchas veces pienso en que si es duro hacer esto teniendo el apoyo de tu pareja, no me imagino cómo lo hace la gente que lo hace sola. Para mi tendrían que tener un monumento.

¿Y entonces qué hacemos aquí?

Así que volviendo a la pregunta de antes: ¿realmente merece la pena? Sin pensarlo dos veces decimos que sí, Sí, sí y 100 veces sí. Creo firmemente en que todo el esfuerzo que estamos haciendo ahora, en un futuro tendrá su recompensa. Que todos los momentos buenos que vivimos y que vamos a vivir compensarán esos días tan malos, y estoy segura de que gracias a la etapa en la que hemos vivido aquí, ahora somos mucho más fuertes para afrontar todas las adversidades y nuevas aventuras que nos quedan por vivir.

Yo que soy muy soñadora, me imaginaba una aventura idílica en la que viajaríamos por tiempo indefinido donde los euros caerían de los árboles y seríamos felices comiendo perdices. Y aunque nos hayamos pegado el hostión del siglo (principalmente yo) estamos más seguros que nunca de que este, por muy duro que sea, es el camino que queremos y debemos seguir.

Esperamos que este sea el primer año de muchos, muchos años viviendo nuestra vida como queremos. Y ojalá vosotros estéis ahí siempre para apoyarnos y viajar con nosotros ♥️.

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Primer cumpleaños: Felicidad y hostias como panes a partes iguales
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5 Comments

  1. Hola Jani , Nadie dijo que fuera fácil.
    Por eso no lo hace todo el mundo , solo unos pocos privilegiados podéis hacerlo.
    Salir de tu zona de confort siempre supone un reto , pero seguro que te hace madurar. Como tú dices , has madurado a los 30.
    Yo no creo que sea a los 30 , seguro que ha sido todas las vivencias de este año las que te han hecho madurar.
    Conozco a muchísima gente que con 45-50 años todavía están muy verdes , así que me alegro del logro conseguido.
    Animo y a por el segundo año que seguro será muchísimo mejor que el primero.
    😃😃😃

  2. Di que sí nena! Que todo se supera! y que bello que al autocrecimiento y autoconocimiento pueda ser exponencial y a la vez infinito! Feliz cumpleaños!

  3. Feliz primer año, amigos! Nadie dijo que fuese fácil (y si se los dijeron, les mintieron 😂) pero que vale la pena, vale la pena!

    Los quiero y a seguir aprendiendo, creciendo, disfrutando y tropezándose también, porque de todo eso se trata la vida, aún de viaje!

    (Me hiciste emocionar 😘)

  4. Me has hecho llorar.
    Q palabras mas bonitas.
    Yo creo en el destino y ests claro q maru y ko tao estaban escritos en vuestro camino para convertiros en lo que ahora sois.
    Muchísimas gracias Maru por enseñar a mi sobrina todo lo que sabe(me dejó con la boca abierta cuando estuve en alli)
    Estoy inmensamente orgullosa de vosotros y os seguire alli donde esteis para veros,apoyaros y demostraros que no estais solos en esto.
    Os kiero infito.
    Besazos.
    Live by the sun, love by the moon mi niña. Always.

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